Caso COMILOG: los 857 trabajadores víctimas de una denegación de justicia ganaron en la corte

París, jueves 10 de septiembre – Tras 23 años de batalla, los antiguos trabajadores de la Comilog quienes habían recurrido al Tribunal de trabajo de Pointe-Noire, Congo, en 1992, consiguieron, ante los tribunales franceses, que se condenara a la empresa gabonesa a pagarles las indemnizaciones debidas a la ruptura de sus contratos de trabajo.

En 1991, después de un accidente en el Congo Brazzaville, la empresa puso fin al transporte de materias primas por vía férrea y despidió a 955 trabajadores sin preaviso ni indemnizaciones.

Tras un primer fallo del Tribunal de conciliación en 2009, que rechazó la competencia de las jurisdicciones francesas, un recurso de apelación que anuló este fallo y un recurso de casación que rechazó un previo recurso, el Tribunal de apelación de París se declaró irrevocablemente competente para pronunciarse después de haber reconocido la existencia de una denegación de justicia:

« Esta situación (la toma de posesión del Tribunal de Pointe-Noire en 1992 sin ninguna resolución judicial dictada desde entonces) no respeta el principio según el cual se debe hacer justicia dentro de un plazo razonable y manifiesta, sin duda alguna, una denegación de justicia. »

La decisión es un paso importante en la lucha por el acceso a la justicia de las víctimas de crímenes económicos y el retroceso de la impunidad de las multinacionales. A nivel humano, 857 personas y sus familias deberían, por fin, obtener reparación. A nivel jurídico, se trata de una situación judicial sin precedentes en la medida en que el Tribunal de apelación condenó en Francia a una empresa de derecho gabonés por sus actuaciones en el extranjero respecto a contratos laborales de trabajadores congoleses. El Tribunal consideró que el vínculo entre el litigio y Francia es suficiente dado que la empresa matriz actual, Eramet, es de nacionalidad francesa.

Estos fallos abren nuevas perspectivas en los diferentes casos de responsabilización de las empresas en materia de prácticas sociales en territorios extranjeros y dan esperanza a las víctimas de las multinacionales cuyas actividades tienen un fuerte vínculo con Francia.

Sin embargo, estas decisiones también ponen de relieve el hecho de que miles de víctimas de crímenes económicos no podrán tener un acceso similar a la justicia ya que la denegación de justicia no suele ocurrir muy a menudo y representa un fundamento jurídico particularmente difícil de manejar. El 30 de marzo, se adoptó en la Asamblea nacional francesa una ley general sobre el deber de vigilancia de las empresas matrices y empresas ordenantes que dio acceso a la justicia a estas víctimas. Ahora, el Senado francés debería poner esta ley al orden del día para decidir el futuro de miles de otras víctimas.

Finalmente, estas decisiones que van a determinar individualmente el futuro de 857 trabajadores que sufrieron el mismo daño demuestran la necesidad de extender la acción colectiva a otras acciones que las acciones emprendidas por los consumidores.

El señor Eric MOUTET, a quien SHERPA transmitió estos expedientes en 2008, apelará de nuevo ante el Tribunal de apelación de París en nombre de los trabajadores de COMILOG cuyos casos todavía no han sido examinados, con el fin de obtener las indemnizaciones a las que tienen derecho todos los trabajadores afectados por el despido masivo.

 

Contacto de prensa:

Señor Eric Moutet, Abogado de Sherpa: +33 6 09 85 01 09

Marie-Laure Guislain, Responsable del litigio, Sherpa: +33 1 42 21 33 25