Demanda contra Vinci Construction, la empresa desmiente pero existen pruebas

París, 2 de abril de 2015 – El 23 de marzo, Sherpa presentó una demanda contra Vinci Construction por trabajo forzado, trabajo en condiciones de servidumbre y ocultación en las obras de la empresa en Qatar, en particular, en aquellas relacionadas con la Copa del Mundo. Vinci desmintió nuestras acusaciones y sostiene que los migrantes tienen condiciones de trabajo dignas, sin dar más precisiones… La multinacional declaró que iba a presentar una demanda por difamación; sin embargo, tenemos pruebas muy claras y no cederemos a las tentativas de intimidación.

Tras la demanda que presentamos el 23 de marzo, la multinacional Vinci amenaza, a su vez, con presentar una demanda por difamación. Esta reacción común llamada SLAPP (Strategic Lawsuit Against Public Participation, o juicio-mordaza en español) aspira a entorpecer la denuncia de hechos mediante amenazas de actuaciones judiciales. El éxito de tal operación no resulta de una victoria ante el tribunal sino más bien del procedimiento en sí mismo. Efectivamente, este último persigue intimidar a la parte demandada o agotarla económicamente con el fin de acallar su voz. Sin embargo, tenemos las herramientas legales adecuadas para defendernos y no cederemos tan fácilmente ante esta presión. Desde la demanda de Vinci, muchos empleados o subcontratistas descontentos con las prácticas de la empresa nos expresaron su apoyo. Uno de ellos reportó que había también recibido amenazas de actuaciones judiciales por difamación.

Vinci pretende haber parado de confiscar los pasaportes desde enero de 2015 y haber mejorado las condiciones de trabajo de los empleados. Por consiguiente, la multinacional no solo admite que confiscar los pasaportes constituye un hecho grave sino también admite que lo hizo durante años, en violación de la ley qatarí y de las normas internacionales. Vinci se jacta de haber mejorado las condiciones de alojamiento de 2000 obreros en enero de 2015. ¿Qué hay de los otros empleados sobre los 3200 declarados? ¿Qué hay de todos los subcontratistas que la empresa pretende controlar y a los que tiene que proporcionar las mismas condiciones de trabajo y de alojamiento que a sus empleados directos, conforme a la ley qatarí y a sus compromisos éticos?

Vinci declara que el 70% de sus empleados vuelve a casa después de terminar su primer contrato. Aquí también se trata probablemente del 70% de sus empleados directos, sin tener en cuenta los subcontratistas que sin embargo representan la mayoría de la mano de obra. Por otra parte, los bangladesís con los que hemos hablado nos explicaron que son tomados como rehenes porque si pierden una jornada laboral, no pueden sostener a su familia.

La esclavitud moderna actual no consiste en atar a los obreros a cadenas y en azotarlos. Es más sutil: el código penal se dirige a personas vulnerables, que sufren las amenazas de un empleador y que se encuentran en tal dependencia económica que no tienen otra opción que tener que aceptar condiciones de trabajo indignas y reconducir sus contratos.

Sin embargo, estaremos satisfechos si esta demanda, que por ahora solo concierne a Vinci, y las previas interpelaciones han permitido mejorar la situación de algunos migrantes en las obras. Por otro lado, tomamos nota de la relevancia de nuestra demanda en cuanto a todos los hechos denunciados antes de 2015, y a todas las violaciones que siguen afectando a la mayoría de los empleados. Por eso, animamos a Vinci a seguir esforzándose para que pare toda violación de los derechos fundamentales.

Por otro lado, el 30 de marzo, se votó, en primera lectura en la Asamblea Nacional francesa, una ley histórica sobre la responsabilidad de las multinacionales. Esta ley constituye una primera victoria pero sigue siendo insuficiente para evitar que se produzcan otras violaciones de los derechos humanos. Solamente concierne a 125 empresas y no permitirá a las víctimas acceder a la justicia: estas últimas siempre tendrán que demostrar la falta de la empresa y los vínculos entre la sucursal y la casa matriz (los vínculos entre la falta y el daño), lo que se revela sumamente difícil o incluso imposible. Además, la ley prevé la publicación de un decreto que podría aplazar su aplicación. La batalla está lejos de terminarse, la ley tiene que formar parte de la agenda del Senado para debatirse y reforzarse, y para evitar que se repitan dramas como los de Qatar o del Rana Plaza.

¡Firmen la petición para arrojar luz sobre las responsabilidades de Vinci Construction en Qatar!

¡Para saber más sobre el deber de vigilancia de las multinacionales, descubran nuestra infografía!

 

 

Contacto de Prensa:

Laetitia Liebert: Directora de Sherpa : +33 6 52 16 35 61/ +33 1 42 21 33 25

Serge Plechot: Secretario general de la FNSCBA CGT : +33 1 55 82 85 15