Un primer paso histórico para el deber de vigilancia de las multinacionales

31 de marzo de 2015 – Ayer, la Asamblea Nacional francesa aprobó, en primera lectura, el proyecto de ley sobre el deber de vigilancia de las sociedades matrices y de las empresas contratantes. A pesar de que perduren ciertos puntos débiles, nuestras organizaciones se alegran del avance significativo que representa este voto para la protección de los derechos humanos.

Después de varios años de movilización de la sociedad civil en Francia y también a nivel internacional, se podrá, por fin, declarar las grandes empresas francesas legalmente responsables de las violaciones de los derechos humanos y de los daños medioambientales que pueden provocar sus actividades y las de sus filiales, subcontratistas y proveedores en el extranjero, y tendrán que responsabilizarse por ello.

A pesar de las presiones por parte de las organizaciones patronales para que nunca se concretice la ley, los diputados lograron alcanzar una primera etapa. El texto impone a las empresas que aprueben un plan de vigilancia para prevenir las violaciones de los derechos humanos y los daños medioambientales. Se podrá involucrar su responsabilidad ante el juez en caso de incumplimiento de esta obligación de vigilancia.

Sin embargo, por desgracia, no se pudo reforzar el contenido durante la sesión. Efectivamente, la ley solo se aplica a los grandes grupos (5 000 empleados en Francia o 10 000 en Francia y en el extranjero) así que no se aplicará a ciertas empresas con alto riesgo como aquellas implicadas en tragedias humanas como la del Rana Plaza.

Además, para las víctimas, sigue la lucha agotadora de David contra Goliat: siempre deben demostrar el error de la empresa y sus vínculos de control entre la empresa matriz y sus filiales y subcontratistas. Por último, la ley prevé la publicación de un decreto cuyo contenido puede debilitar el alcance del texto e incluso cancelar sus efectos en caso de que tarde en publicarse.

La lucha no para con el voto de ayer por la noche: otro reto importante es que el Senado apruebe el texto. Nuestras organizaciones permanecen alerta para que la ley conserve sus valientes disposiciones, y si es posible, refuerce su alcance. Por eso, esperamos que el gobierno la inscriba en el Senado, sin tardar.

Por último, Francia debe arrastrar a Europa, como para la información extra-financiera y la lucha contra los paraísos fiscales. Nuestras organizaciones trabajan mucho para ello. Además, esta ley forma parte de la dinámica del tratado internacional sobre las empresas y los derechos humanos que se están debatiendo en la ONU. Rogamos a los Estados que se comprometan a ello.

 

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Sandra Cossart- Responsable del programa Globalización y Derechos Humanos-RSE: +33 6 10 77 77 28